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Puntos clave
Para calcular una factura desde el neto que quieres recibir, define primero el IVA y la retención aplicables. En una única base, divide el líquido entre 1 + IVA − retención. Con 1.000 €, IVA del 21 % y retención del 15 %, la base es 943,40 € y el líquido resultante, 1.000 €.
- Con IVA del 21 % y retención del 15 %, recibir 1.000 € requiere una base de 943,40 € y una retención de 141,51 €.
- La fórmula inversa divide el líquido entre 1 + tipo de IVA − tipo de retención, siempre con una única base.
- Retención profesional general: 15 %; el 7 % puede aplicarse, entre otros supuestos, al iniciar actividad profesional, con condiciones y comunicación al pagador.
- Los tipos de IVA del 21 %, 10 %, 4 % y 0 % dependen de la operación; no puedes escogerlos libremente.
Quieres cobrar 1.000 € por un trabajo y necesitas saber qué importe poner en la factura. Miras el objetivo, aplicas un porcentaje y el resultado no termina de cuadrar.
La confusión suele aparecer porque la palabra “neto” se utiliza para hablar de tres cantidades distintas: el dinero que llega al banco, los honorarios del servicio y el beneficio que queda después de gastos e impuestos. Antes de hacer ninguna operación, tienes que decidir cuál de esas cifras estás intentando obtener.
En este artículo vamos a centrarnos en el primer caso: el líquido que quieres recibir del pagador por una factura concreta. Para comprobar el resultado con distintos tipos, puedes utilizar la calculadora de facturas desde el neto, que incluye el modo «Desde neto a cobrar».
Antes de calcular: qué significa cobrar 1.000 € netos
Una factura no es una nómina. El importe que recibes por una operación concreta no resume lo que ganas durante el año ni lo que puedes gastar libremente.
Si dices “quiero cobrar 1.000 € netos”, en una factura normalmente quieres decir que deseas que el pagador transfiera 1.000 € a tu cuenta. Pero esa cifra puede tener una base imponible diferente según lleve IVA, retención de IRPF o ambas cosas.
Tres cifras que no debes mezclar
En una prestación sencilla, la base imponible puede coincidir con los honorarios antes de IVA. Jurídicamente, el artículo 78 de la LIVA toma el importe total de la contraprestación de la operación sujeta; por eso los gastos, descuentos y otros conceptos deben revisarse por separado.
El IVA se calcula sobre la base cuando la operación está sujeta y no exenta. En el régimen ordinario lo repercutes al cliente, pero no es un ingreso profesional disponible: lo cobras para ingresarlo posteriormente según corresponda.
La retención de IRPF se resta del importe que recibes cuando procede. No reduce el precio de tus servicios ni la base imponible. Es un pago a cuenta de tu impuesto sobre la renta que realiza el pagador en tu nombre cuando tiene obligación de retener.
Por último, el beneficio requiere otra cuenta. Para calcularlo tendrías que considerar, entre otros elementos, los gastos de la actividad, las cotizaciones y la tributación anual. Por eso, recibir 1.000 € en una factura no significa ganar 1.000 €.
Un ejemplo para aclarar el objetivo
Supón que tus honorarios son exactamente 1.000 €. La operación lleva un 21 % de IVA y una retención del 15 %:
- Base imponible: 1.000,00 €.
- IVA: 210,00 €.
- Total antes de retención: 1.210,00 €.
- Retención: 150,00 €.
- Líquido que recibe el profesional: 1.060,00 €.
En este caso, has facturado 1.000 € de honorarios, pero no has recibido 1.000 €. Si el objetivo fuera recibir exactamente 1.000 €, necesitarías calcular una base distinta.
La diferencia es importante cuando preparas un presupuesto. Antes de despejar la fórmula, escribe una frase concreta: “Quiero que el pagador me transfiera X euros” o “Quiero que mis honorarios sean X euros”. Son objetivos distintos.
La fórmula para calcular una factura desde el neto
La fórmula inversa sirve para una factura con una única base imponible y tipos uniformes. No decide qué impuestos corresponden: solo despeja la base después de que hayas determinado el IVA y la retención aplicables.
Llamaremos:
Nal líquido que quieres recibir del pagador.Ba la base imponible.tal tipo de IVA expresado como decimal.ral tipo de retención expresado como decimal.
La estructura de la factura es:
Líquido recibido = base + IVA − retención
N = B + (B × t) − (B × r)
Como el IVA y la retención se calculan sobre la misma base, puedes agruparlos:
N = B × (1 + t − r)
Y despejar la base:
B = N ÷ (1 + t − r)
La fórmula final queda así:
Base = neto a recibir ÷ (1 + tipo de IVA − tipo de retención)
Los porcentajes deben expresarse en decimal. Un IVA del 21 % equivale a 0,21; una retención del 15 %, a 0,15.
Por eso, cuando el supuesto es IVA del 21 % y retención del 15 %, el divisor es 1,06. Ese divisor no es una regla general: solo corresponde a esa combinación concreta.
Primero decide qué IVA corresponde
El tipo general del IVA es el 21 %, pero no todas las operaciones llevan ese porcentaje. La normativa contempla también tipos del 10 %, 4 % y 0 % para operaciones expresamente previstas.
No puedes escoger el tipo que haga que la factura encaje mejor con el importe que quieres recibir. El tipo depende de la naturaleza del bien o servicio, de las circunstancias de la operación y de otras reglas de localización o exención. La Agencia Tributaria explica los tipos impositivos del IVA, y la Ley del IVA contiene el marco legal aplicable.
Además, “sin IVA” puede significar cosas diferentes. Una operación puede estar exenta, no sujeta, localizada fuera del territorio de aplicación o sometida a una regla especial. Un tipo del 0 % tampoco debe tratarse automáticamente como si la operación no tuviera tratamiento de IVA.
Después comprueba si procede la retención
La retención no aparece en todas las facturas. Depende de la naturaleza de la actividad, de la renta y de quién realiza el pago.
En actividades profesionales, el tipo general de retención es el 15 % sobre los ingresos íntegros satisfechos. El 7 % puede aplicarse durante el período impositivo de inicio y los dos siguientes si no se ejerció actividad profesional en el año anterior y se comunica al pagador. También está previsto para recaudadores municipales, mediadores de seguros que utilicen auxiliares externos, delegados comerciales de SELAE y determinados contribuyentes de los grupos 851, 852, 853, 861, 862, 864 y 869 de la sección segunda, o de las agrupaciones 01, 02, 03 y 05 de la sección tercera del IAE, así como determinadas actividades artísticas, técnicas o auxiliares, cuando se cumplan los límites legales de ingresos y composición. En los supuestos exigidos, debe comunicarse la circunstancia al pagador. Los porcentajes pueden reducirse un 60 % cuando los rendimientos tengan derecho a la deducción del artículo 68.4 de la Ley del IRPF.
Eso no significa que cualquier persona que acaba de darse de alta pueda utilizar el 7 %. Tampoco significa que todo autónomo deba incluir IRPF en todas sus facturas. Un particular que paga una factura normalmente no actúa como retenedor, mientras que una empresa, entidad o profesional que paga en el ejercicio de su actividad puede tener esa obligación.
Si necesitas revisar los supuestos, consulta la guía sobre la retención de IRPF del 7 % o 15 % y la información de la AEAT sobre las personas y entidades obligadas a retener.
La retención profesional se calcula normalmente sobre los ingresos íntegros de la actividad; en el régimen ordinario, la cuota de IVA que se incluye en las declaraciones-liquidaciones no forma parte de esos ingresos. Por tanto, en este supuesto se calcula sobre la base y no sobre la cuota de IVA; los regímenes especiales requieren una comprobación específica.
La normativa de facturación exige separar la base, el tipo y la cuota de IVA cuando corresponda. En estos ejemplos mostramos la retención aparte para calcular el líquido; no es una cuota de IVA ni una regla general del artículo 6 sobre el contenido de toda factura.
Sustituye los datos en la fórmula
Una vez conocidos los tipos, sustituye los valores en la operación.
Para recibir 1.000 € con IVA del 21 % y retención del 15 %:
Base = 1.000 ÷ (1 + 0,21 − 0,15)
Base = 1.000 ÷ 1,06
Base = 943,396226...
La base calculada con todos sus decimales es aproximadamente 943,396226 €. Después tendrás que expresar los importes monetarios a céntimos y comprobar el resultado final.
Con la base calculada sin redondear, la calculadora obtiene primero las cuotas y después redondea los importes mostrados:
IVA = 943,396226... × 0,21 = 198,113207... → 198,11 €
Retención = 943,396226... × 0,15 = 141,509433... → 141,51 €
Líquido calculado = 1.000,00 €
El total de la factura antes de descontar la retención es 1.141,51 €. El pagador satisface 1.000,00 € al profesional y, cuando tiene obligación de hacerlo, ingresa los 141,51 € de retención a cuenta del IRPF.
Ejemplos para recibir 1.000 € en la cuenta
Los siguientes casos parten de un objetivo de 1.000 € y suponen una única base con tipos uniformes. Los importes mostrados están redondeados a dos decimales y se comprueba de nuevo el líquido después del redondeo.
| Tipo de IVA | Retención | Base imponible | IVA | Total antes de retención | Retención | Líquido recibido |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 21 % | 0 % | 826,45 € | 173,55 € | 1.000,00 € | 0,00 € | 1.000,00 € |
| 21 % | 15 % | 943,40 € | 198,11 € | 1.141,51 € | 141,51 € | 1.000,00 € |
| 21 % | 7 % | 877,19 € | 184,21 € | 1.061,40 € | 61,40 € | 1.000,00 € |
| Sin cuota* | 15 % | 1.176,47 € | 0,00 € | 1.176,47 € | 176,47 € | 1.000,00 € |
| Sin cuota* | 0 % | 1.000,00 € | 0,00 € | 1.000,00 € | 0,00 € | 1.000,00 € |
- Para el cálculo se toma
t = 0, es decir, no se suma cuota de IVA. La causa jurídica concreta debe comprobarse: «sin cuota», «exenta», «no sujeta» y «tipo 0 %» no son sinónimos.
IVA del 21 % sin retención
Si la factura lleva IVA del 21 % y no procede retención, el divisor es 1,21:
Base = 1.000 ÷ 1,21 = 826,446280...
Tras expresar los importes a céntimos:
Base: 826,45 €
IVA: 173,55 €
Retención: 0,00 €
Líquido: 826,45 + 173,55 = 1.000,00 €
Este supuesto puede darse cuando la operación lleva IVA y el pagador no está obligado a practicar retención. La ausencia de retención no significa que el profesional no tenga que tributar por sus rendimientos; significa que no hay un descuento a cuenta aplicado en esa factura.
IVA del 21 % y retención del 15 %
Este es el ejemplo central:
Base = 1.000 ÷ (1 + 0,21 − 0,15)
Base = 1.000 ÷ 1,06
Base = 943,396226...
Redondeando y verificando:
Base: 943,40 €
IVA: 198,11 €
Total antes de retención: 1.141,51 €
Retención: 141,51 €
Líquido: 1.000,00 €
La retención no convierte tus honorarios de 943,40 € en 801,89 € ni modifica el IVA. Tus honorarios siguen representados por la base de 943,40 €. El IVA suma 198,11 € y la retención de 141,51 € se resta del importe que te entrega el pagador.
IVA del 21 % y retención del 7 %
Cuando el supuesto aplicable es una retención del 7 %, el divisor pasa a ser 1,14:
Base = 1.000 ÷ 1,14 = 877,192982...
El resultado comprobado es:
Base: 877,19 €
IVA: 184,21 €
Total antes de retención: 1.061,40 €
Retención: 61,40 €
Líquido: 1.000,00 €
La base es menor que en el supuesto con retención del 15 % porque el descuento aplicado al líquido también es menor. Pero el resultado matemático no demuestra que el 7 % sea el porcentaje correcto para tu caso. Primero debes comprobar que cumples las condiciones fiscales.
Sin cuota de IVA repercutida y con retención del 15 %
Si la operación no repercute IVA por el tratamiento que corresponda, pero sí existe una retención del 15 %, el divisor es 0,85:
Base = 1.000 ÷ (1 − 0,15)
Base = 1.000 ÷ 0,85
Base = 1.176,470588...
El resultado queda así:
Base: 1.176,47 €
IVA: 0,00 €
Retención: 176,47 €
Líquido: 1.000,00 €
“No lleva IVA” no es una explicación suficiente por sí sola. Debes saber por qué no se repercute y qué mención o tratamiento corresponde a la factura.
Si no sabes cuándo una factura puede emitirse sin retención, revisa la guía sobre facturas de autónomos sin retención.
Si 1.000 € son tus honorarios
Si tu objetivo no es recibir 1.000 €, sino facturar 1.000 € de honorarios, no necesitas despejar la base. La base ya está fijada en 1.000 €.
Con IVA del 21 % y retención del 15 %:
Base: 1.000,00 €
IVA: 210,00 €
Total antes de retención: 1.210,00 €
Retención: 150,00 €
Líquido recibido: 1.060,00 €
Esta factura no cumple el objetivo “recibir 1.000 €”. Cumple el objetivo “facturar 1.000 € de honorarios”.
Y si quieres ganar 1.000 € después de gastos e impuestos, ninguna de estas dos cuentas es suficiente. Necesitarías construir una previsión económica con los gastos de la actividad, cotizaciones, pagos a cuenta y situación fiscal anual.
Cómo redondear y comprobar el resultado
Las fórmulas trabajan con decimales ilimitados, pero una factura se expresa en euros y céntimos. El redondeo debe hacerse de forma coherente y verificable.
La calculadora muestra los importes a céntimos y calcula las cuotas a partir de la base derivada sin redondear. La normativa citada no establece un algoritmo universal de cálculo inverso ni un único criterio de redondeo; en una factura real hay que verificar el criterio del sistema y el resultado finalmente consignado.
Un procedimiento práctico es este:
- Escribe el objetivo. Define el líquido que quieres recibir, por ejemplo, 1.000,00 €.
- Confirma el tratamiento. Determina si la operación lleva IVA y qué tipo corresponde. Comprueba también si existe obligación de retener y qué porcentaje procede.
- Calcula con la fórmula completa. Usa
N ÷ (1 + IVA − retención)para una única base y tipos uniformes. - Redondea los importes. Expresa la base, el IVA y la retención en céntimos según el criterio de tu sistema de facturación.
- Vuelve a comprobar. Suma la base y el IVA, resta la retención y verifica el líquido final.
- Conserva el cálculo. Si el presupuesto se aprobó con una cifra objetivo, guarda los supuestos utilizados y la factura emitida.
En el ejemplo del 21 % de IVA y el 15 % de retención:
943,40 + 198,11 − 141,51 = 1.000,00 €
Si aparece una diferencia de un céntimo, no alteres artificialmente la cuota de IVA o la retención para forzar el resultado. Revisa el orden de cálculo, la base finalmente consignada y el criterio de redondeo utilizado por tu programa.
El objetivo del redondeo es que los importes sean coherentes entre sí. No debe convertirse en una forma de escoger una cuota fiscal distinta de la que resulta de aplicar el porcentaje correspondiente.
Cuándo no debes aplicar esta fórmula sin revisar
La fórmula es útil para una factura sencilla. Deja de ser suficiente cuando el documento contiene varios elementos que no comparten la misma base o el mismo tratamiento fiscal.
Varias bases o tipos de IVA
Si una factura incluye servicios sometidos a tipos de IVA diferentes, no puedes aplicar un único porcentaje al total. Cada base debe calcularse y mostrarse de acuerdo con su tratamiento.
Lo mismo ocurre si una parte de la operación está exenta, no sujeta o sometida a una regla especial. El 21 %, el 10 %, el 4 % y el 0 % no son opciones intercambiables para conseguir un importe concreto.
La factura debe separar la base, el tipo y la cuota que correspondan a cada operación. Si el caso tiene varios tratamientos, consulta la Ley del IVA y el Reglamento de facturación.
Descuentos, suplidos y otros conceptos
Un descuento puede modificar la base de una operación. Un suplido puede tener un tratamiento diferente de tus honorarios. Los anticipos, los gastos repercutidos, el recargo de equivalencia y otras partidas tampoco deben incorporarse automáticamente a una fórmula única.
En estos casos, separa primero cada concepto:
- Base de tus servicios.
- IVA que corresponda a cada base.
- Retención aplicable a los rendimientos profesionales.
- Gastos o suplidos con su tratamiento específico.
- Total que paga el cliente y cantidades que se descuentan.
Después comprueba el documento completo. Una calculadora pensada para una única base puede servir como orientación parcial, pero no sustituye la revisión de cada partida.
Territorios con reglas diferentes
Los ejemplos de este artículo se refieren al territorio común del IVA. Canarias, Ceuta y Melilla tienen impuestos indirectos propios y reglas diferentes. También pueden existir particularidades forales en País Vasco y Navarra.
Si la operación afecta a esos territorios, a un cliente extranjero o a una regla de localización especial, no reutilices automáticamente los ejemplos del 21 % de IVA. Comprueba dónde se localiza la operación, quién es el destinatario y qué obligaciones formales corresponden.
Retenciones que no encajan en el supuesto profesional
La retención del 15 % no es un descuento universal para cualquier autónomo. El 7 % tampoco se aplica automáticamente por haber iniciado una actividad.
Comprueba la naturaleza de la renta, el tipo de actividad y la condición del pagador. La normativa del IRPF establece los supuestos de retención y la AEAT detalla quién debe practicarla.
La retención es un pago a cuenta, no el impuesto definitivo. El resultado de la declaración anual puede ser diferente porque depende del conjunto de tus ingresos, gastos, deducciones y circunstancias personales.
La comprobación final antes de emitir
Antes de enviar una factura calculada desde el neto, revisa estas cinco preguntas:
- ¿Los 1.000 € representan el líquido que recibiré o mis honorarios?
- ¿He confirmado el IVA de esta operación concreta?
- ¿El pagador debe practicar retención?
- ¿La retención se calcula sobre la base profesional y no sobre el IVA?
- ¿La suma y la resta de importes vuelven a producir el líquido previsto?
Si puedes responderlas, la fórmula será una herramienta útil para preparar el importe. Si alguna queda abierta, la operación todavía no está lista para calcularse con un porcentaje automático.
Preguntas frecuentes
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Fuentes y referencias
- BOE — Ley 37/1992, del Impuesto sobre el Valor Añadido
- BOE — Real Decreto 1619/2012, obligaciones de facturación
- BOE — Real Decreto 439/2007, Reglamento del IRPF
- AEAT — Tipos impositivos de IVA
- AEAT — Personas y entidades obligadas a retener
Última verificación: 2 de septiembre de 2026
Aviso importante
Este artículo tiene un propósito educativo e informativo. La información proporcionada no constituye asesoramiento fiscal, legal o profesional. Las normativas fiscales pueden cambiar y cada situación es única.
Para decisiones específicas sobre tu negocio, consulta siempre con un asesor fiscal o gestor profesional que pueda analizar tu caso particular.



