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Puntos clave
- La base de cotización no solo determina tu cuota mensual, sino también tu pensión futura y las prestaciones por baja o cese de actividad
- Puedes cambiar tu base hasta 6 veces al año para adaptarla a tus ingresos reales y evitar regularizaciones
- Elegir la base mínima puede parecer atractivo a corto plazo, pero puede costarte miles de euros en tu pensión de jubilación
- La estrategia correcta depende de tu edad, tus ingresos y tu estabilidad financiera, no existe una fórmula única para todos
El 80% de los autónomos en España eligen la base mínima de cotización. Parece la decisión más lógica: pagas menos cada mes y tienes más liquidez para tu negocio. Pero ¿es realmente la opción más inteligente? La respuesta corta es: depende. Y la respuesta larga es exactamente lo que vas a descubrir en esta guía. Porque elegir tu base de cotización no es solo una decisión financiera de hoy, es una inversión en tu futuro que puede determinar si cobras 800 o 1,500 euros de pensión dentro de 30 años. En este artículo vamos a desglosar exactamente cómo funciona el sistema en 2026, cuándo tiene sentido elegir la base mínima, cuándo deberías cotizar más, y cómo cambiarla sin complicaciones ni sorpresas desagradables de Seguridad Social.
Cómo funciona el sistema de cotización en 2026
El sistema de cotización para autónomos cambió radicalmente en 2023 con la entrada en vigor del nuevo modelo por tramos. En 2026, este sistema se mantiene tal cual estaba en 2025, gracias al Real Decreto-ley 16/2025 que congeló las tablas durante un año más. Esto significa que seguimos con 15 tramos de ingresos netos, y tu cuota mensual depende de cuánto ganas realmente, no de lo que tú decidas al azar. El objetivo del sistema es simple: que pagues en función de tus rendimientos netos, esos ingresos que declaras después de descontar gastos deducibles. Si ganas 1,000 euros al mes, no tiene sentido que pagues la misma cuota que alguien que gana 3,000 euros, ¿verdad?
Aquí está el detalle que muchos autónomos olvidan: aunque el sistema te obliga a elegir una base dentro de un rango según tus ingresos, tú tienes flexibilidad. Puedes elegir cotizar por la base mínima de tu tramo o subir hasta la máxima permitida. Por ejemplo, si tus rendimientos están entre 1,700 y 1,850 euros mensuales (tramo 7), puedes elegir una base desde 1,000 hasta 1,435.20 euros, lo que te da cuotas entre 359 y 452 euros al mes. Además, el MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional) subió del 0.8% al 0.9% en 2026, un pequeño incremento que se suma al tipo de cotización total del 31.5%.
Si quieres ver todos los tramos y cuotas exactas para 2026, tenemos una guía completa sobre las cuotas de autónomos 2026 donde desglosamos cada céntimo. Lo importante es que entiendas que este sistema te da poder de decisión, pero también responsabilidad: elegir mal puede costarte dinero hoy y mucho más mañana.
Mínima vs máxima: pros y contras
La tentación de elegir la base mínima es enorme, especialmente cuando estás empezando o cuando los ingresos son irregulares. Pagar 200 euros al mes en lugar de 400 euros significa 2,400 euros más al año en tu bolsillo para invertir en el negocio, en marketing, o simplemente para sobrevivir. Pero hay una trampa oculta: cada mes que cotizas por la base mínima, estás reduciendo tu pensión futura. No es un efecto pequeño, es brutal. Una persona que cotiza 35 años por la base mínima puede terminar cobrando una pensión un 40-50% inferior a alguien que cotizó por bases más altas, incluso si ambos ganaron lo mismo durante su vida laboral.
Por otro lado, cotizar por la base máxima tiene sentido solo si realmente ganas mucho y quieres asegurar la mejor pensión posible. La base máxima en 2026 es de 5,101.20 euros mensuales, lo que te cuesta 1,606 euros de cuota cada mes. Es una cifra enorme que solo tiene sentido si tus rendimientos netos superan los 6,000 euros mensuales de forma estable. El error que cometen algunos autónomos es cotizar demasiado alto al principio por miedo a una regularización, y luego descubren que han pagado de más durante años sin necesidad. La Seguridad Social te devuelve el exceso, sí, pero solo después de la regularización anual, y mientras tanto ese dinero ha estado bloqueado sin generar valor para tu negocio.
La estrategia inteligente es buscar el equilibrio. Cotiza en función de tus ingresos reales proyectados, con un pequeño margen de seguridad del 10-15% para evitar regularizaciones. Si ganas 1,800 euros netos al mes de promedio, elige una base que te sitúe en el tramo 7-8, ni más ni menos. Así pagas lo justo, construyes una pensión decente, y evitas sorpresas desagradables cuando Hacienda comparte tus datos con Seguridad Social a final de año.
Estrategias por perfil: edad e ingresos
No existe una fórmula mágica que funcione para todos los autónomos, porque cada situación es diferente. Tu edad es uno de los factores más importantes: si tienes menos de 30 años, la jubilación te parece algo del Pleistoceno y es natural que priorices liquidez hoy. En este caso, cotizar por la base mínima de tu tramo tiene sentido, especialmente si estás construyendo tu negocio y cada euro cuenta. Pero no ignores completamente el futuro: aunque falten 40 años para jubilarte, cada mes de cotización baja es un mes que nunca recuperarás. Una estrategia inteligente es empezar con la base mínima durante los primeros 2-3 años, y subir progresivamente conforme tu negocio se estabiliza. Si acabas de darte de alta, no olvides revisar nuestra guía sobre la tarifa plana de autónomos 2026 para maximizar el ahorro en tus primeros meses.
Entre 30 y 47 años estás en la zona crítica de construcción de pensión. Los años que cotices en esta etapa tienen un impacto enorme en tu pensión final, porque es cuando normalmente ganas más y tienes más capacidad de ahorro. Aquí la recomendación es clara: cotiza por una base media-alta dentro de tu tramo, al menos un 20-30% por encima de la mínima. Si ganas 2,000 euros netos al mes, no cotices por 1,000 euros de base, sube a 1,200-1,300 euros. La diferencia de cuota es manejable (unos 60-80 euros más al mes), pero el impacto en tu pensión es brutal. Piensa que vas a vivir 20-30 años después de jubilarte, cada euro extra que cobres al mes son 12,000-15,000 euros más en toda tu jubilación.
Si tienes más de 47 años, la jubilación ya no es un concepto abstracto, es una realidad que está a la vuelta de la esquina. Hasta 2023, los mayores de 47 años tenían restricciones para cotizar por bases bajas, pero eso ya no existe. Aún así, este es el momento de maximizar tu cotización si puedes permitírtelo. Si tus ingresos son buenos y el negocio es estable, cotiza por la base máxima de tu tramo o incluso más. Cada año cuenta triple ahora, porque afecta directamente al cálculo de tu base reguladora, que se calcula sobre los últimos 25 años (300 meses). Si tus últimos 10 años de cotización son altos, puedes compensar bases más bajas que tuviste en el pasado.
Para autónomos con ingresos variables (la mayoría, seamos sinceros), la estrategia es usar la flexibilidad del sistema. Puedes cambiar tu base cada dos meses, así que si tienes un trimestre bueno, sube la base. Si el siguiente trimestre es flojo, bájala. Eso sí, ten en cuenta que cada cambio tarda dos meses en hacerse efectivo, así que necesitas planificar con cierta anticipación. Los autónomos societarios tienen menos margen: tu base mínima es de 1,000 euros (cuota de 314 euros al mes), no puedes bajar de ahí aunque tus ingresos sean cero. Es el precio de tener una SL.
Impacto en tu pensión de jubilación
Vamos a poner números reales para que veas el impacto de tu decisión. Imagina dos autónomos, María y Carlos, que empiezan su actividad a los 30 años y trabajan hasta los 67. María decide cotizar siempre por la base mínima de su tramo, mientras Carlos cotiza por una base un 30% superior. Ambos ganan exactamente lo mismo durante toda su vida laboral, unos 1,800 euros netos al mes de promedio. Después de 37 años, cuando llega el momento de jubilarse, María cobra una pensión de aproximadamente 950 euros al mes, mientras Carlos cobra 1,320 euros. Son 370 euros de diferencia cada mes, 4,440 euros al año, y en 25 años de jubilación estamos hablando de 111,000 euros de diferencia total.
¿Cuánto pagó Carlos de más durante esos 37 años? Aproximadamente 60 euros más al mes, que son 720 euros al año y 26,640 euros en total durante toda su vida laboral. Invirtió 26,640 euros y recibió 111,000 euros extra en su jubilación. Es un retorno del 416%. No existe ninguna inversión en el mercado que te garantice eso. Sí, puedes argumentar que Carlos podría haber invertido esos 60 euros mensuales en un fondo indexado y quizás hubiera ganado más. Pero la pensión es segura, indexada a la inflación, y no depende de lo bien que gestiones tus inversiones o de las caídas del mercado.
El cálculo de la pensión se basa en tu base reguladora, que es la media de las bases de cotización de los últimos 25 años (300 meses). Después se aplica un porcentaje que depende de cuántos años hayas cotizado: 50% si tienes 15 años cotizados, y se va incrementando hasta llegar al 100% cuando tienes 36 años y 6 meses cotizados en 2026 (37 años a partir de 2027). Además, si quieres jubilarte a los 65 años en lugar de esperar hasta los 66 años y 10 meses, necesitas haber cotizado 38 años y 3 meses. Por eso es tan importante cotizar bien durante toda tu vida laboral, no solo al final. Cada mes cuenta, y los meses de bases altas compensan los de bases bajas. Si tuviste 10 años malos al principio cotizando por la mínima, puedes mejorar tu pensión significativamente si los últimos 15 años cotizas por bases altas.
Cómo cambiar tu base de cotización
Cambiar tu base de cotización es sorprendentemente sencillo, mucho más de lo que era antes de 2023. Puedes hacerlo hasta 6 veces al año, cada dos meses. El calendario es así: si quieres que el cambio sea efectivo el 1 de marzo, tienes que solicitarlo entre el 1 de enero y el 28/29 de febrero. Si lo quieres efectivo el 1 de mayo, solicitas entre el 1 de marzo y el 30 de abril. Y así sucesivamente, en ventanas de dos meses. Es un sistema que te permite adaptar tu cotización a la realidad de tu negocio sin estar atado todo el año a una decisión que tomaste en enero.
Para hacer el cambio, tienes dos opciones: usar el sistema Import@ss (la aplicación móvil de la Seguridad Social) o entrar en la sede electrónica de la TGSS y rellenar el modelo TA.0521. Import@ss es más rápido, te pide certificado digital o Cl@ve, seleccionas la nueva base que quieres, confirmas, y listo. En 48 horas laborables recibes la confirmación. Si prefieres hacerlo desde el ordenador, entras en la sede electrónica, buscas "modificación de bases de cotización", rellenas el formulario con tu nueva base elegida, y envías. Es importante que no elijas una base que esté fuera del rango permitido para tus ingresos declarados, porque si lo haces, Seguridad Social puede rechazar tu solicitud o, peor aún, aceptarla y luego regularizarte con recargo.
Un consejo práctico: si sabes que tus ingresos van a variar mucho durante el año, planifica los cambios con anticipación. Por ejemplo, si eres diseñador freelance y sabes que agosto y diciembre son meses flojos, solicita una base más baja en junio (efectiva en julio) y en octubre (efectiva en noviembre). Si eres comercial y tienes un pico de ventas en primavera, sube la base en febrero para que sea efectiva en marzo. Estos pequeños ajustes pueden ahorrarte cientos de euros al año sin perjudicar tu pensión a largo plazo.
Regularización: evitar sorpresas desagradables
La regularización es el proceso anual que hace la Seguridad Social para comprobar que has cotizado correctamente según tus ingresos reales. Funciona así: en mayo-junio de cada año, Hacienda (AEAT) le pasa a Seguridad Social los datos de tus rendimientos netos del año anterior. Seguridad Social compara esos ingresos con las bases por las que cotizaste, y si hay diferencia, te cobra o te devuelve el exceso. Si cotizaste de menos, te envían una carta con una factura que incluye el importe pendiente más un recargo que puede ser del 10% al 20% dependiendo de lo tarde que lo pagues. Si cotizaste de más, te devuelven el dinero automáticamente, pero sin intereses, así que básicamente le has hecho un préstamo gratis a la Seguridad Social durante un año.
El problema de las regularizaciones no es solo el recargo económico, sino la sorpresa. Imagina que en enero de 2027 recibes una carta diciendo que debes 1,200 euros por cotizaciones insuficientes de 2025. Probablemente no lo tenías presupuestado, y puede descolocar tu cash flow. Para evitarlo, la clave es ser conservador: cotiza siempre un 10-15% por encima de tus ingresos estimados. Y asegúrate de conocer todas las deducciones fiscales para autónomos que puedes aplicar para reducir tus rendimientos netos legalmente. Si crees que vas a ganar 1,500 euros al mes de promedio, cotiza como si fueran 1,650 euros. Sí, pagarás un poco más cada mes, pero evitarás regularizaciones y recibirás un pequeño reembolso a final de año que puedes usar como bonus.
Otro truco es hacer un seguimiento trimestral de tus ingresos netos reales. Cada vez que presentes el modelo 303 (IVA) o el modelo 130 (IRPF), calcula tus rendimientos netos acumulados hasta ese momento y proyecta el año completo. Si ves que vas por encima de lo que creías, ajusta tu base en la siguiente ventana de cambio. Si vas por debajo, bájala. Esta disciplina trimestral te ahorra dolores de cabeza y te da control sobre tus cotizaciones. Y si usas un software de facturación que te calcule automáticamente tus rendimientos netos, mucho mejor, porque tienes los datos al día sin tener que hacer cálculos manuales.
Casos especiales: societarios, colaboradores y pluriactividad
No todos los autónomos tienen las mismas reglas para elegir su base de cotización. Si eres autónomo societario (tienes una SL y eres administrador), tu base mínima obligatoria es de 1,000 euros mensuales, lo que te cuesta 314 euros de cuota cada mes. No puedes bajar de ahí aunque tus ingresos sean cero o aunque la empresa esté perdiendo dinero. Es una de las desventajas de constituir una sociedad: tienes más flexibilidad fiscal y limitación de responsabilidad, pero pagas más en Seguridad Social. Eso sí, puedes subir tu base todo lo que quieras si te interesa mejorar tu pensión futura, el límite superior es el mismo que para cualquier autónomo: 5,101.20 euros.
Los autónomos colaboradores (familiares de autónomos que trabajan en el negocio) tampoco pueden elegir libremente la base mínima general. Desde 2023, su base mínima es también de 1,000 euros mensuales, igual que los societarios. Esto afecta especialmente a cónyuges o hijos que colaboran en negocios familiares: si antes podían darse de alta con cuotas de 200-230 euros, ahora tienen que pagar mínimo 314 euros. La intención de esta medida era evitar abusos (dar de alta a familiares solo para acceder a prestaciones), pero en la práctica encarece significativamente el coste de tener ayuda familiar en el negocio.
Si estás en pluriactividad (trabajas por cuenta ajena y por cuenta propia a la vez), tienes una ventaja importante: puedes pedir la devolución del exceso de cotizaciones si la suma de tus bases de autónomo y asalariado supera el límite anual de cotización, que en 2026 es de 17,323.68 euros. Esto significa que si ya cotizas mucho como asalariado, puedes cotizar por la base mínima como autónomo y luego pedir la devolución del exceso a final de año. Es dinero que recuperas, aunque eso sí, tienes que solicitarlo activamente mediante el modelo correspondiente en la Seguridad Social. Y si tienes más de 47 años, las antiguas restricciones de base mínima ya no aplican desde 2023, así que puedes elegir libremente tu base dentro de tu tramo de ingresos.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces puedo cambiar mi base de cotización al año?
Puedes cambiarla hasta 6 veces al año, una cada dos meses. Los cambios solicitados entre enero y febrero son efectivos el 1 de marzo, los de marzo-abril el 1 de mayo, y así sucesivamente. Esto te da flexibilidad para adaptar tu cotización a los altibajos de tu negocio sin estar atado todo el año a una decisión inicial.
¿Puedo elegir cualquier base de cotización que quiera?
No. Debes elegir una base dentro del rango de tu tramo de ingresos netos. Si ganas 1,500 euros al mes, no puedes cotizar por la base máxima de 5,101 euros ni por la mínima de 653 euros. Tienes que elegir dentro del rango correspondiente a tu nivel de ingresos, que en este caso sería el tramo 6 (entre 1,500 y 1,700 euros de rendimientos netos).
¿Qué pasa si elijo una base que no corresponde a mis ingresos reales?
La Seguridad Social hace una regularización anual comparando tus bases de cotización con los rendimientos netos que declaraste a Hacienda. Si cotizaste por menos de lo que debías, te enviarán una factura con la diferencia más un recargo del 10-20%. Si cotizaste de más, te devolverán el exceso sin intereses. Por eso es importante ajustar tu base a tus ingresos reales proyectados.
¿Merece la pena cotizar más si tengo menos de 35 años?
Depende de tu situación financiera y tu visión a largo plazo. Si estás construyendo tu negocio y cada euro cuenta, cotizar por la base mínima de tu tramo tiene sentido. Pero si tienes cierta estabilidad, subir aunque sea un 15-20% tu base tendrá un impacto significativo en tu pensión futura. Recuerda que tienes 40 años por delante y el efecto acumulativo es brutal.
¿Cómo afecta la base de cotización a mi baja por enfermedad?
Tu prestación por baja se calcula sobre tu base de cotización del mes anterior. Si cotizas por la base mínima y te pones enfermo, cobrarás el 60-75% de esa base mínima, que puede ser muy poco para vivir. Si cotizas por una base más alta, tu prestación será proporcionalmente mayor. Es algo a considerar especialmente si tienes problemas de salud recurrentes.
¿Los autónomos societarios pueden elegir la base mínima general?
No. Si eres autónomo societario (administrador de una SL), tu base mínima obligatoria es de 1,000 euros mensuales, con una cuota de aproximadamente 314 euros. No puedes cotizar por menos aunque tus ingresos como administrador sean cero. Es una de las desventajas de operar a través de sociedad respecto a ser autónomo persona física.
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Fuentes y metodología
Datos secundarios:
- Real Decreto-ley 16/2025 de 29 de diciembre (congelación de tablas de cotización 2026)
- Seguridad Social: Bases y tipos de cotización del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) 2026
- Ley 31/2022 de Presupuestos Generales del Estado (sistema de cotización por tramos)
- Sede electrónica de la Tesorería General de la Seguridad Social (Import@ss y TA.0521)
Última actualización: Enero 2026
